Barro
No sé cuan oscuro es el sol, mi mirada solo conoce el barro. No conozco la luz como tal. Es para mi, el segundo puesto en esta carrera hacia el fondo. Yo voy en el primer lugar, pero hace tiempo que el suelo me puso un freno. De niño creía que haciendo un gran pozo podías cruzar el mundo. Ahora, mis ojos solo ven hacia adentro, pozos en mi alma. Y la tierra, pastosa húmeda arisca tajante me corta las mejillas Y río. Y el barro se sella entre mis dientes. Si me cuesta respirar? Creo que sí, pero no importa no es primordial en este momento, respirar. Mas imprescindible es, esa voz siniestra que me dice al oído: “no te levantes, o la luz, prenderá en ti, la esperanza” Y la esperanza, en el barro, mata.