Ni mi Sombra
“¿ Quién es el bueno y quien es el malo?” Le pregunto a la silueta que se forma en el pavimento mientras fumo el último cigarro que me queda, sentado debajo de un viejo farol. No hay respuesta. Pero, ¿es la cobardía la que lleva a ese cómodo silencio entre mi sombra y yo? ¿O es la satisfacción de saber que la respuesta es igual de indiferente para ambos? La verdad, es que muchos me han dicho que estoy loco. Y yo podría decir que todos estamos un poco locos en el fondo y mostrar con exacerbación las fauces de mi cordura. Pero no, no creo que esté loco. ¿Podría alguien loco cuestionarse a sí mismo la veracidad de su bondad? ¿Podría alguien loco abrillantar los filamentos que desprende su pulida maldad? O incluso, ¿podría alguien loco ocuparse de ambas cosas? Déjenme decir que, a través de este último cigarro he llegado a un quorum con mi sombra. Entendimos, que somos grandes aliados. Tanto en el bien, cómo en el mal. Y nos reímos. Porque… ¿Qué es el bien y qué es el ma...