Entradas

Mostrando las entradas de julio, 2021

Tormenta de cuervos

(primeo leer "Espantapájaros") Ya pasó bastante tiempo desde que no estás. Y sólo soy un espantapájaros, escuchando las tajadas musicales que unos pocos instrumentos de cuerda tienen para mi. Últimamente, como bien debés saber, como bien deben saber, me atrapó un pensamiento. Ya les conté que ahora no hago más que pensar. Y entonces pienso que...  "Me enseñaste a amar, sólo para dejarme ir, para irte." Y entonces pienso que, al final...  ¿Quién va a estar ahí para salvarte, conmigo acá, en esta tormenta de cuervos?  ¿Quién va a estar ahí para hacerte saber, que este... ¿Quién va a estar ahí para hacerte saber, que todo este mundo es tuyo? Y los violines dejaron de sonar.

Espantapájaros

Imagen
Yazco en este extenso pastizal que compone mi mente. Los grises decoran este escenario con una perfecta calamidad. ¿Frío? Pensar. ¿Calor? Pensar. ¿Lluvia? Pensar. ¿Viento? Pensar. ¿Dolor? Pensar. Cuando los procesos naturales consecuentes de la vida arremeten contra mis harapos, lo único que hago es pensar. Todo pasa por pensar, inevitablemente. Pero es mi abuso sobre esta acción el que genera esta rígida y prolongada perpetuidad incolora. Y en definitiva, el pensar te lleva a creer. Lo que pensás, lo terminas creyendo. Creer es el pecado que me llevó a esta ruina verduzca, a esta posición casi poética de mi alma y esencia. Pero, ¿cómo llegué a esto? ¿Cómo el creer derrocó mi excepcional cualidad de vivir libre? Y si justamente, creen, que todo este hablado llanto trata sobre algo distinto al amor, dejenme decirles que cometen el mismo error que yo cometí. No hay más obvia razón para explicar, al apagado tono de mi aura, a la disfuncionalidad de mi sonrisa y a este nuevo atuendo que lu...